















Descripción
María Guadalupe sabe que para sacar adelante a un hijo no existen trabajos pequeños ni días fáciles. Desde muy joven aprendió a trabajar y hoy, como madre, se las ingenia para llevar el sustento a casa. Entre machetes que lanza al aire y el personaje de “Galletita de animalito”, se gana unas monedas en los semáforos, donde su presencia también llama la atención al ser una mujer realizando una actividad que comúnmente se ve en manos de hombres. Los fines de semana cambia los malabares por la venta de distintos productos, porque para María Guadalupe cualquier oportunidad de trabajo vale la pena cuando se trata de darle a su hijo lo necesario para salir adelante. Es una de esas historias que recuerdan que detrás de cada persona que vemos trabajando en la calle hay también una historia, una familia y alguien por quien seguir intentándolo.