

















Descripción
Amara Pérez estudió Mercadotecnia y Diseño Publicitario. Sin embargo, la curiosidad la empujó hacia la impresión 3D. Así nació Craf Tsuki, su pequeña empresa, que ahora cumple dos años de vida.
El taller lo improvisó en la sala de su casa, y su habitación se convirtió en una extensión de ese espacio de creación. Allí, entre paredes conocidas, dio forma a llaveros, pines, aretes y cualquier objeto que su máquina y su cortadora láser pudieran crear.
La máquina que ocupa una cuarta parte de su dormitorio, una herramienta que construyó con la ayuda de su padre. Juntos ensamblaron un extractor rudimentario de madera para habilitar el taller casero.
Amara tomó una decisión difícil: dio un salto de fe para lanzar su emprendimiento. Hoy, su meta es clara, ella sueña con un taller propio, más grande, con más máquinas y mejor equipo. Un espacio donde su imaginación, por fin, no tenga límites.