










Descripción
Miguel Ángel Gaspar Vargas inició su camino como paramédico cuando, siendo estudiante de preparatoria, conoció de cerca el trabajo de los servicios de emergencia a través de un conocido.
Ver el uniforme, las ambulancias y la atención a personas en situaciones críticas despertó en él una curiosidad que con el tiempo se convirtió en vocación.
Hoy, con 13 años de trayectoria, forma parte del Centro Regulador de Urgencias Médicas de Tlaxcala (CRUMT) donde ha desarrollado funciones como técnico en urgencias médicas, técnico en extracción vehicular y operador de vehículos de emergencia.
En el marco del Día Internacional del Paramédico, Gaspar recuerda una de las experiencias más difíciles de su carrera: la atención de una volcadura de autobús en la autopista Tlaxcala-Puebla, donde la magnitud del accidente y el número de víctimas pusieron a prueba su preparación y temple.
Aun así, asegura que lo que da sentido a cada jornada es algo sencillo pero profundo: recibir un “gracias” de un paciente o de sus familiares, gesto que considera la mayor recompensa a su labor.
Finalmente, expresa que se siente orgulloso de su profesión y del fortalecimiento del servicio de emergencias, ya que recientemente recibieron una nueva unidad de rescate urbano y nuevos uniformes.
Destaca que contar con mejor equipo no solo mejora la atención, sino que también representa un reconocimiento al trabajo diario de los paramédicos, quienes portan con orgullo el uniforme que los identifica como parte de quienes están siempre listos para salvar vidas.