



Descripción
Los organilleros, como muchas personas que buscan ganarse la vida de manera ambulante, se colocan en distintos puntos del centro de Tlaxcala buscando no ser desalojados del todo. En esta época de Día de Muertos, su muñeco se transforma en una calavera mexicana que saluda a los transeúntes y alegra el ambiente con música.
Además de llenar el entorno de melodías, el organillero trabaja día a día para generar ingresos y mantener viva esta costumbre que sigue formando parte de la tradición popular.
Vía: Daniel González//EsImagen Tlaxcala