María Magdalena: la historia que demuestra que nunca es tarde para aprender

Descripción

Cuando muchos piensan que ya es tarde para comenzar algo nuevo, María Magdalena Chávez Castro aprendió a tocar el violín a los 27 años, inspirada por la Orquesta Infantil de Tlaxcala. Diez años después, se consolidó como música urbana profesional: sabe leer partituras y guarda en la memoria cerca de 40 melodías que interpreta en la vía pública.

 

El violín la conquistó por su capacidad de adaptarse a distintos géneros, pues con él puede transitar del rock alternativo al mariachi mientras el bullicio de la calle se vuelve parte del escenario.

 

Hoy recorre Tlaxcala, Apizaco y Santa Ana Chiautempan junto a su esposo, guitarrista; ambos se ganan la vida como músicos urbanos en las calles. Entre el paso de la gente y el ruido cotidiano, su historia y su música confirman una convicción que la acompaña siempre: nunca es tarde para aprender.

 

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