







Descripción
Antes de abrir sus puestos y recibir a los primeros clientes, comerciantes instalados en el corredor gastronómico de la capital realizan labores de limpieza para retirar el agua acumulada, lodo y charcos que dejaron las intensas lluvias de los últimos días. Con escobas y jaladores buscan mantener en buenas condiciones los espacios donde diariamente preparan y venden alimentos.
Para muchos de ellos, estas tareas ya forman parte de la rutina de la temporada de lluvias. Los vendedores comentan que, después de cada tormenta fuerte, deben dedicar tiempo extra a limpiar y secar sus áreas de trabajo para evitar focos de contaminación y ofrecer espacios más cómodos a quienes visitan este corredor gastronómico, uno de los puntos más concurridos por las y los tlaxcaltecas para disfrutar de distintos platillos.
Vía: Daniel González/ EsImagen Tlaxcala.