El legado de su padre sigue vivo en cada muégano que prepara Bernardo

Descripción

A los 82 años, Bernardo González Muñoz conserva el gusto por preparar uno de los dulces más tradicionales de la región: los muéganos. Su historia con este oficio comenzó a los 66 años, cuando, después de pensionarse como obrero, decidió dedicar parte de su tiempo a una actividad que conocía desde pequeño, pues aprendió a elaborarlos observando a su padre. Lo que comenzó como un aprendizaje familiar se convirtió en una nueva etapa de su vida, en la que ha encontrado una manera de mantener viva esa enseñanza.

Hoy, Bernardo ofrece sus muéganos sobre la calle Bernardo Picazo, en Chiautempan, donde cada tira tiene un precio de 20 pesos. Entre el recuerdo de su padre y el trabajo que realiza con sus propias manos, continúa compartiendo este dulce con quienes transitan por la zona, demostrando que las tradiciones también se conservan a través de los pequeños oficios que pasan de una generación a otra.

 

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