





Descripción
Con apenas 17 años, Diego Montessoro, originario de San Pablo Apetatitlán, se ha convertido en un referente juvenil en el ámbito de las artes. Su talento y disciplina lo llevaron a obtener el Premio Estatal de la Juventud 2025 en la categoría Expresiones artísticas y artes populares.
Actualmente cursa la preparatoria, se dedica a la música y la actuación, y recientemente ha incursionado como asistente de dirección en la obra “Todo es culpa de la luna”.
Una vida entre historias y escenarios
Desde pequeño, Diego no se interesaba tanto por los juegos comunes, sino por inventar historias y representar personajes junto a sus amigos. Recuerda con cariño las noches viendo los premios Oscar junto a su madre, a quien le confesaba que algún día él estaría en esa premiación. Hoy, esa sigue siendo su gran meta: ser nominado a un Oscar.
Del casting local a la pantalla grande
Su primera gran oportunidad llegó en 2023, cuando participó en la película de Netflix El último vagón, filmada en locaciones de Tlaxcala como la laguna de Acuitlapilco, además de escenarios en Puebla y Veracruz. Gracias a esta experiencia fue nominado a la 49ª entrega de las Diosas de Plata en la categoría Revelación masculina.
El joven también ha trabajado en cortometrajes como Carne, Isa, Despertar e Historia de una bolsa de basura.
Un camino en la música
Además de la actuación, Diego compone y canta. Durante su participación en el Premio Estatal de la Juventud presentó su tema original “En nombre del amor”, el cual estará disponible en plataformas como YouTube Music en los próximos meses.
Actualmente cuenta con cuatro canciones terminadas y una más en proceso, misma que estrenará en la pasarela “Donde nace el nopal”, programada para enero de 2026, donde participará como artista escénico. Su propuesta musical busca rescatar el pop en español y las baladas románticas: “Quiero que mi música haga sentir a las personas, sin ser ofensiva ni superficial”, comenta.
El próximo lunes comenzará la producción de uno de sus nuevos temas, con el que busca consolidar su faceta como cantautor.
Inspiración para otras juventudes
Montessoro reconoce que en Tlaxcala aún existen pocos espacios para desarrollarse en las artes escénicas, pero insiste en que no hay imposibles: “Mi mensaje es que no dejen de luchar por sus sueños, aunque parezcan lejanos. Yo no entré al concurso con la intención de ganar, pero este premio es un incentivo para seguir creciendo”.
Autodidacta en gran parte de su formación —aprendió a tocar la guitarra por su cuenta y solo ha tomado algunas clases de canto—, Diego confía en que la pasión y la constancia son las llaves para abrirse camino en un mundo competitivo.
Vía: Daniel González// EsImagen Tlaxcala