




















Descripción
El relleno sanitario de Atlangatepec reabrió sus instalaciones tras superar fallas mecánicas e inundaciones, revelando desde las alturas una severa saturación ambiental. La urgencia de los municipios por descargar se agrava ante el aviso de que el sitio cerrará en los próximos días por el vencimiento de su convenio este 31 de octubre. Ante la falta de un basurero alterno en el estado, decenas de camiones permanecen parados en los accesos, generando largas filas para ingresar al recinto.
El retraso logístico ha obligado a los recolectores a enfrentar jornadas extenuantes para depositar los desechos. “Venimos desde las 2 de la mañana a hacer fila para poder pasar”, denunciaron trabajadores de limpia, mientras que otros operadores señalaron que se van hasta las 4 de la tarde esperando su turno. Esta crisis mantiene semiparalizado el servicio de recolección en la entidad, afectando gravemente a miles de ciudadanos.