
















Descripción
Desde el recinto ferial se observó un espectacular atardecer durante el Día de Muertos, cuando el cielo se tiñó de tonos dorados, naranjas y violetas, creando un ambiente de recogimiento y nostalgia.
Los rayos del sol descendieron lentamente entre los cerros, ofreciendo un momento de calma y reflexión para quienes recordaban a sus seres queridos.
El espectáculo natural permitió a los asistentes detenerse y contemplar la belleza del ocaso, mientras el recinto ferial se llenaba de luz y diversión en un instante de tradición.