










Descripción
En la carretera Tlaxcala–Santa Ana Chiautempan, un hombre en silla de ruedas trabaja cada día vendiendo dulces entre los autos que circulan sin detenerse, a pesar del riesgo constante de ser golpeado por algún vehículo, no abandona su lugar ni su empeño, su jornada comienza temprano y termina hasta que el tráfico disminuye, enfrentando el sol, el ruido y la incertidumbre con la esperanza de llevar algo de dinero a su hogar, su esfuerzo refleja la realidad de muchas personas que, pese a las limitaciones, continúan luchando por salir adelante.