












Descripción
Los pasillos del Heroico Cuerpo de Bomberos de Tlaxcala resguardan historias de lucha, sacrificio y valentía. Entre esos muros que guardan memoria camina cada día Jorge Eduardo Mestiza, un joven de 24 años que, desde pequeño, soñó con convertirse en bombero y hoy lo ha cumplido.
Con apenas unos años en el servicio, Jorge Eduardo ya ha vivido momentos que lo marcaron profundamente. Recuerda con especial claridad el incendio en una fábrica de calderas en Xaloztoc, donde participaron en la sofocación de las llamas y, pese al esfuerzo de todo el equipo, se perdieron 12 vidas. “Ese día entendí que cada salida es distinta, que debemos darlo todo porque hay familias que esperan de nosotros esperanza”, comparte.
Cada jornada inicia a las seis de la mañana. Antes de salir, Jorge Eduardo se detiene frente a la Virgen de Guadalupe que resguarda la estación; se persigna y pide regresar con bien, junto a sus 84 compañeros que comparten el lema: “Todos entramos, todos salimos”.
En este Día del Bombero, la historia de Jorge Eduardo se entrelaza con la de aquellos hombres y mujeres que, con su entrega, han dejado huella en Tlaxcala. Un legado que inspira y recuerda que, más allá del uniforme, ser bombero es una vocación de vida.