







Descripción
En una de las principales vialidades de Apizaco, un hombre en silla de ruedas ofrece dulces a automovilistas y peatones para ganarse el sustento diario. A pesar del constante paso de vehículos y del riesgo que implica permanecer en la vía pública, cada día continúa con su labor. Su esfuerzo es un recordatorio de la lucha cotidiana de quienes buscan salir adelante con trabajo honesto, por lo que también se hace un llamado a los conductores a circular con precaución y respeto, contribuyendo a cuidar la integridad de quienes, como él, encuentran en las calles una forma de llevar el sustento a casa.