








Descripción
Empujando un diablito con distintas variedades de queso que ofrece a 35 pesos la pieza, un hombre de 92 años, originario de Tetlatlahuca, recorre la zona del mercado municipal de Tlaxcala en busca de clientes.
Entre quesos frescos, requesón y queso para deshebrar, este adulto mayor llama la atención por su esfuerzo y perseverancia, su andar entre las calles de la capital se ha convertido en un ejemplo de constancia y dignidad, una historia que recuerda el valor del trabajo y la fortaleza de quienes, pese al paso de los años, continúan luchando por salir adelante.