














Descripción
Desde la anti monumenta de Tlaxcala, un hombre originario de Guerrero encuentra en la elaboración de pulseras de hilo una forma digna de ganarse la vida.
Con dedicación, aprendió este oficio en busca de una mejor calidad de vida y hoy, con esfuerzo propio en Tlaxcala, sale adelante lejos de su lugar de origen.
Mientras la gente pasa, él observa y teje con sus manos, dando forma a cada pieza; comenta que, aunque el hilo en ocasiones le corta un poco los dedos, continúa con la misma dedicación para ganarse unas monedas.
Permanece en este punto durante gran parte del día, hasta las 6 de la tarde, en una rutina que refleja no solo su esfuerzo diario, sino también la fuerza con la que enfrenta cada jornada.